Ephemerals: tres ojos ven más que dos
Escrito por Dyk Bonkers    Martes, 12 de Mayo de 2020 00:00    Imprimir E-mail
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EPHEMERALS
"The Third Eye"

(Jalapeno Records, 2020)
3estrellas
 

Desde finales de febrero, -¡se dice pronto! algo tan lejano como evocar aquellas vacaciones de verano en Menorca o nuestro último curso en el instituto, ya puestos- el último trabajo de Ephemerals, "The Third Eye", estaba ya sonando en nuestros dispositivos. Su gira por diversas salas del territorio penínsular a mediados de marzo era un acicate para comentar el álbum lanzado en las primeras semanas de este 2020. Entonces ya saben lo que ocurrió.

De Ephemerals se puede mencionar que más que una banda, se consideran un colectivo de músicos orientado al soul. Así demuestran desde 2014 cuando debutaron con "Nothin Is Easy" un tratado más que correcto de soul-funk clásico con vocación (y orientación) contemporánea. En su trayectoria destaca un furioso alegato de denuncia con claros guiños a Gil Scott-Heron, "Everyday Killers" contenido en su segundo trabajo "Chasin Ghosts" (2015). En estos años su ADN soulero se ha ido reduciendo a medida que se internaba en los parajes del jazz experimental y la electrónica minimalista. Rasgos que ya se detectaban en su tercer álbum "Egg Tooth" (2017) y que enlazan perfectamente con "The Third Eye", objeto aquí de nuestras disquisiciones.

El primer tema "Poly" ya nos situa ante la evidencia que no estamos ante un álbum al uso, después de una introducción burbujeante en forma de mantra levanta el vuelo sostenido sobre una melodia de jazz futurista, angulosa y vibrante. Ecos, voces dobladas en spoken word son envoltorio para una narración difusa, sobre la diversidad, los sentimientos, ¿las identidades?. "Blur" un nuevo abrazo jazzy a la electrónica pop, ritmo sincopado y voces etéreas para terrazas urbanas en madrugadas gélidas. "Coral" avanza sobre unos escuálidos parámetros de jazz-funk que se adentran más allá del trip hop, atmósferas luminosas con frondoso patrón de percusión del que emerge una voz cercana a un Sly Stone espectral. "Electricity" se yergue sólida sobre una línea de teclado simple y una aportación vocal de gran calidad. Arreglos de cuerda para mantener la tensión y asestar un golpe efectivo para oyentes de mente abierta y descolocar a tradicionalistas. El quinto corte, "Float" vierte amabilidad con un piano sonriente que abanica una melodia futurista de vocación pop. Entonación algo impostada, oscuros violines de nuevo y un cierto aire a The Good, The Bad & The Queen. Se cierra la cara A del disco sin ningún atisbo de clasicismo, ni ninguna invitación al baile.

 

La segunda cara se abre con "Avatar" tal vez una de las piezas más cálidas de todo el conjunto, intro ténue y casi naive que sobrevuela los límites del pop más vanguardista, se percibe el barniz jazzy que endulza la composición. A continuación "Origin" que como un café amargo se derrama sobre el enmoquetado trip-hop de tejido denso, atmósfera magnética pero no sofocante. Con "Rising" asistimos a un espeso diálogo entre voz y teclados, lentitud y cierta pesadumbre que dibujan un bajorelieve electrónico surcado por un saxo portentoso. La escena se vuelve más oscura en "Thiefin" donde la voz vagamente soulera engarzada en un enjambre de filtros choca con estridéncia con un teclados cortantes. El resultado es vibrante, pero genera inquietud y desasosiego algo que tiene su continuidad en "Homebody" con martilleantes golpeteo de platos sobre el arreglo de cuerda que termina en innecesaria fricción. Cierra el álbum "Instagram", final de recorrido entre loops y exhuberante aportación digital, abandonamos la realidad urbana para sumergirnos en un paseo sonámbulo por praderas nevadas. Una estampa casi onírica que casa muy bien con la extraña sensación que vive la humanidad en estos días  confinada.

"The Third Eye" llama la atención por su inquietante factura que empieza por un atrevido y chocante artwork y por lo arriesgado de su contenido. Como les decia más arriba se hace difícil digerir un trabajo etiquetado bajo al etiqueta soul-funk-jazz y donde no haya ni un solo compás enfocado al baile. Les juro por la sagrada memoria de Curtis Mayfield (hombre dado a arreglos de arpa y violín) que hemos optado por una postura aperturista y alejada de prejuicios para manejar el artefacto. Diversas escuchas parciales nos hacen pensar que tal vez Ephemerals hayan pecado de vanguardistas que no de inconscientes. Celebramos sin reservas su arrojo y su capacidad de transgresión, rompiendo patrones ya muy manoseados, pero en ningún momento nos han generado ese "click" (si me permiten el recurso onomatopéyico) que muchas veces hemos experimentado con otros álbums incomprendidos en su momento. Tal vez en unos años estemos hablando de un clásico imperecedero, o de una obra seminal que sea comparada con obras rupturistas al nivel de Miles Davis, Prince o Jerry Dammers. ¿Quien se atreve a hacer pronósticos en estos dias extraños?

Tracklist:

1. Poly 02:53
2. Blur 03:12
3. Coral 04:43
4. Electricity 03:25
5. Float 04:30
6. Avatar 04:19
7. Origin 03:15
8. Rising 04:24
9. Thiefin 03:08
10. Homebody 03:12
11. Instagram 05:09


Ephemerals - "Electricity"

 


Ephemerals: tres ojos ven más que dos